Número 153

Encuesta
Necesidad constante de orinar. La necesidad de orinar constantemente, junto con la sed, es un síntoma normal durante el embarazo, así que no tienes que preocuparte, salvo que se trate de una urgencia imperiosa que se repite todo el día. Si además tienes dolor, acude al médico para que descarte una infección. Las ganas constantes de orinar también pueden indicar diabetes gestacional, algo que quedará confirmado o descartado con algunas pruebas rutinarias que te harán.
Qué hacer. Si el médico sospecha una infección, te pedirá un análisis, y, si se confirma, te prescribirá antibióticos. Para comprobar si tienes diabetes gestacional te mandarán un test de tolerancia a la glucosa. Si se detectara riesgo, te harán otro análisis para comprobarlo (la sobrecarga oral).
Actúa ahora si... Te encuentras dentro de la categoría de alto riesgo, por ejemplo, si tienes un historial familiar de diabetes gestacional, ya has dado a luz a un bebé grande o tienes sobrepeso.
Vómitos. Si te resulta imposible retener sólidos y líquidos, o los vómitos son constantes tras las 14 semanas, podría tratarse de algo más que unas simples náuseas.
Qué hacer. Tu médico puede prescribirte medicamentos contra las náuseas, o ingresarte en el hospital si fuera algo más serio. La hiperemesis gravídica, que es como se llama la enfermedad, suele remitir al quinto mes de embarazo, y es peligrosa porque puedes acabar deshidratándote.
Actúa ahora si... Notas que pierdes peso, que no orinas y si te sientes excesivamente débil. Ve al médico sin falta para que valore tu estado y decida si deben ingresarte en el hospital.
Insomnio. Es normal tener problemas para dormir, pero si, además, has cambiado tus hábitos alimenticios y te sientes decaída, podría ser una depresión preparto.
Qué hacer. Visita al ginecólogo o a la matrona, que te aconsejarán unos hábitos saludables para conciliar el sueño. No tomes medicamentos por tu cuenta.
Actúa ahora si... Crees que tus preocupaciones son más serias de lo normal. Las mujeres con depresión preparto tienen más probabilidades de sufrirla tras dar a luz, así que no esperes y busca ayuda desde ahora.
Sangrados. Los sangrados vaginales no deben ignorarse nunca.
Qué hacer. Ve al hospital. Con una ecografía averiguarán cuál es la causa y si el bebé está bien. Si estás en el primer trimestre, las razones más frecuentes suelen ser la implantación o un hematoma en la placenta, que se resuelve con un tiempo de reposo. Si estás en el segundo o tercer trimestre, te monitorizarán para comprobar que tú y el bebé estáis bien, y te harán una ecografía para valorar el estado y el emplazamiento de la placenta.
Actúa ahora si... Sangras mucho o tienes dolores fuertes en el abdomen. Llama a urgencias porque podría ser síntoma de desprendimiento de placenta o aborto. Si estás al principio del embarazo, la sangre tiene un color diferente a la de la menstruación y sientes un dolor agudo en uno de los lados del abdomen, podría tratarse de un embarazo ectópico. Ve de inmediato al hospital; es una urgencia vital.
Inflamación en pies, manos o tobillos. La retención de líquidos es normal durante el embarazo, pero la inflamación también podría ser un síntoma de preeclampsia: una enfermedad grave relacionada con la tensión alta.
Qué hacer. La tensión alta y la presencia de proteínas en la orina son indicadores de preeclampsia. Quizás tengan que recetarte un medicamento para la tensión o reposo si los síntomas empeoran. No se puede predecir su desarrollo, pero corres más riesgo de que produzca problemas si es tu primer embarazo o tienes más de 40 años, estás embarazada de más de un bebé o tienes un historial de tensión alta.
Actúa ahora si... Tienes dolores abdominales y cefaleas (dolor de cabeza) y también si empiezas a tener problemas de visión. Podrían ser síntomas claros de preeclampsia, en cuyo caso tendrán que provocarte el parto cuanto antes para evitar que el feto pudiera verse afectado.
Picor incontrolable. Durante el embarazo, la piel se estira significativamente, sobre todo en la tripa, y esto puede ocasionar una sensación general de picor. Pero a veces podría ser síntoma de una enfermedad seria.
Qué hacer. La CO tiene lugar cuando las hormonas del embarazo interfieren con el sistema digestivo, de forma que las sales biliares llegan a la corriente sanguínea. El riesgo principal lo corre el bebé, así que tendrán que controlarte de cerca. El niño debe nacer antes de la 38ª semana.
Actúa ahora si... Además te encuentras mal. Las náuseas, el insomnio y la pérdida de apetito también pueden ser síntomas de colestasis obstétrica.
Dolor en la pelvis. Durante el embarazo, tu cuerpo produce una hormona que relaja los ligamentos de la pelvis en preparación al parto. En consecuencia, estas articulaciones se mueven más, y algunas mujeres tienen dolores e inflamación.
Qué hacer. Visita al ginecólogo, que te mandará a un fisioterapeuta. Te ayudarán unos ejercicios para realinear o fortalecer la pelvis, aunque quizás necesites muletas para andar.
Actúa ahora si... Sufres una restricción de movimientos o el dolor interfiere en tu vida diaria.
Contracciones en el último trimestre
Unas contracciones ocasionales son completamente normales. Las de Braxton Hicks se inician a partir del segundo trimestre, aunque cada mujer puede experimentarlas de forma diferente. Por lo general, se sienten como un estiramiento en la tripa o en el útero, y son más perceptibles al caminar o al permanecer físicamente activa.
Qué hacer. Si tienes dudas, llama a la matrona o al hospital, donde comprobarán si tienes síntomas de parto. Lo mejor es no esperar demasiado por si tienes que ingresar. El médico valorará qué es mejor: si retener el parto o que des a luz ya, aunque sea de forma prematura.
Actúa ahora si... Estás de menos de 36 semanas y las contracciones son regulares y frecuentes. Ve al hospital para que comprueben si has empezado a dilatar antes de tiempo y el parto se adelanta.
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