Conozca la verdadera realidad sobre las duchas vaginales

La limpieza intima se ha caracterizado en la cultura femenina como la prioridad contra viento y marea. Quizás conozca de fuentes cercanas amigas y familia sobre las populares duchas vaginales para el lavado interior de su vagina, sin embargo a lo largo de la última década su uso ha sido cuestionado por el gremio médico.

El cuerpo humano es perfecto y en el caso de la mujer mantiene un equilibrio sorprendente para mantenerse limpio por dentro. Si desea conocer más curiosidades sobre las bondades y efectos negativos de las duchas vaginales siga leyendo el presente artículo.

¿Buenas o malas? ¿Beneficiosas o perjudiciales?

duchas vaginales

Son algunas de las preguntas que constantemente se hacen las damas alrededor del mundo, éste método legendario se utiliza para realizar un lavado profundo dentro de la vagina, usualmente con un compuesto de agua,  vinagre, algunas con sustancias antisépticas y hasta fragancias variadas.

Natural es mejor

Las duchas se pueden adquirir con facilidad en las farmacias y algunas mujeres tienen su mezcla casera secreta que utilizan para mantener su higiene intima. En algunos países latinoamericanos utilizan hierbas y plantas antisépticas.

Existen variadas duchas naturales con base de manzanilla, romero, llantén y sábila,  se dice que muchas mujeres lo utilizan por sus beneficios desodorantes y reafirmantes de las paredes intimas. Sin embargo, la vagina es tan compleja que tiene su propio mecanismo natural de autodepuración de impurezas.

En la mujer promedio la mucosa vaginal está recubierta de una cantidad generosa de glucógeno y mediante el proceso de regeneración celular mensual las capas con intervención de los estrógenos metabolizados por los bacilos de Döderlein (bacteria benigna necesaria para el equilibrio de la flora vaginal), mantienen el pH equilibrado y la secreción de ácido láctico regula el ácido normal del aparato reproductor femenino.

¿Deben ser superficiales?

El uso de las duchas vaginales debe tomarse con cuidado ya que “jamás” es recomendable que sea un lavado intenso y profundo en la vagina.

El jabón de uso común no es recomendable para lavar esta zona del cuerpo, pues la higiene íntima requiere de un cuidado bien especial, por ello es necesario utilizar jabones suaves y sin aromas o aditivos. Si se incurre en este error la mucosa propia de la vagina tomaría un escozor agudo e incomodo, difícil de desaparecer.

Al utilizar las duchas vaginales se debe lavar en la zona de la vulva, el clítoris y los labios externos, nunca en las profundidades, para evitar la alteración del llamado Moco Cervical, el cual se encarga de que el aparato reproductor depure de manera natural toda impureza y residuos del cuerpo.

El mito de los “olores marinos” en tu vagina

olores marinos en la vagina

Los olores inesperados en tu vagina con el uso desmedido de duchas vaginales naturales o procesadas podrían provocar que la acidez del aparato se vea comprometida, el pH de una mujer sana promedio se sitúa entre 3,8 y 4,4 en los rangos normales.

Los microorganismos que hacen vida en la vagina necesitan condiciones optimas regulares, si este punto de acidez se altera podrían proliferar microorganismos perjudiciales dando paso a las afecciones como la candidiasis, prurito y “olores marinos” desagradables, sobre todo durante la vida en pareja.

Le recomendamos que si sospecha que posee alguna infección en su zona intima lo ideal es acudir lo más pronto posible a una consulta con su médico ginecólogo de confianza, ya que si toma la vía rápida de la ducha vaginal, su situación podría empeorar.

Y es que a pesar de las advertencias que durante más de una década los ginecólogos del mundo han hecho sobre el mal uso de esta técnica de higiene íntima, se ha evidenciado en estudios recientes que cada cuatro de diez mujeres en los países latinoamericanos utilizan esta herramienta de forma inadecuada.

Las edades más frecuentes oscilan entre los 15 y 45 años según la Organización Mundial para la Salud (OMS) y según estudios recientes el abuso de las duchas vaginales está estrechamente vinculado a algunos problemas de salud íntima como infecciones vaginales y de enfermedades de transmisión sexual, como el Virus de Papiloma Humano (VPH) el cual es el principal causante del cáncer de cuello uterino.

Todos los excesos son ¡Malos!

No es necesario recordarle que es un llamado de alerta mantener un riguroso cuidado con su zona intima, pero cuando se utilizan en reiteradas ocasiones las duchas vaginales se corre el riesgo de alterar la flora bacteriana y llegan las detestables infecciones.

Además del dolor, picazón y mal olor, las infecciones son un arma de doble filo porque pueden propagarse hacia el resto del aparato reproductor, problemas durante la gestación y en el más extremo de los casos la infertilidad.

El Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) hizo un llamado de atención a las féminas sobre los riesgos al mal utilizar las duchas vaginales. Para la doctora Elise Ross, obstetra y ginecóloga del Instituto de Salud de la Mujer de la Clínica Cleveland, Estados Unidos de Norteamérica “El cuerpo de la mujer es tan perfecto que la vagina se auto limpia”, por ello que es necesario evitar el uso de las duchas.

Así que tome sus prevenciones en cuanto a esta técnica centenaria ya que según los expertos en ginecología es ineficaz en la higiene íntima, lo ideal es utilizar jabones líquidos especialmente diseñados para lavar las áreas de las zonas del cuerpo como la vulva y los labios externos, asegurando que los factores de riesgo reduzcan.