Descubre la relación de la endometriosis con el embarazo

Algunas afecciones son más comunes de lo que creemos. Lamentablemente las posibilidades de sufrir de algunas de estas llegan a porcentajes terroríficos. Debido a ello, siempre es importante estar al tanto para prevenir, diagnosticar y tratarlas lo más rápido que podamos.

Las enfermedades relacionadas con el ciclo reproductivo natural de la mujer son aún más peligrosas. Además de llegar a poner el peligro la fertilidad de esta, la mayoría las desconoce y, lo que es aún peor, ignora los síntomas cuando se presentan y no acuden al especialista. Para evitar esto, el día de hoy te hablaremos de la patología más frecuente en mujeres de edad fértil: la endometriosis.

¿Qué es la endometriosis?

Primero que nada debes saber que un útero saludable está recubierto por una membrana llamada endometrio. Su función principal es la de alojar al cigoto luego del proceso de fecundación. De igual manera, es el lugar en donde se desarrolla toda la placenta y, gracias a él, nuestro futuro hijo se implanta en ella.

Pero debes saber que, ocasionalmente, este tejido crece fuera del útero que es, en primera instancia, su alojamiento natural. Cuando esto ocurre, el endometrio se desarrolla en la periferia del cérvix; los ovarios, las trompas de Falopio, los intestinos, la vejiga y hasta el recto son los lugares en donde suelen alojarse. En la mayoría de los casos, sucede por:

– Origen genético

Algunos estudios han arrojado que puede ser heredada. De ser así, cada descendencia genética traerá en sus cromosomas dicha afección. Es por esta razón, que solemos encontrar cuadros de esta afección en mujeres con antecedentes familiares.

– Origen inmunológico

Aún sin saber la causa principal, los científicos han determinado que la mayoría de los casos es debido a una enfermedad autoinmune. Es decir, el cuerpo se ataca a sí mismo, sin alguna razón aparente, y provoca que el endometrio no se desarrolle en su lugar habitual. Las causas de este ataque aún son objeto de investigaciones.

– Desplazamientos uterinos

En el mismo sentido, fragmento que se desprenden luego de la menstruación toman rumbos distintos a los que deberían. Cuando es por esta razón, estos residuos terminan adhiriéndose a los ovarios o las trompas de Falopio.

Igualmente te decimos que algunos casos no se catalogan dentro de estos 3 factores. Ocasionalmente la respuesta a sus causas es desconocida. A pesar de los avances actuales, hay estudios que contradicen a otros, lo que resulta en todo un misterio a qué se debe este desplazamiento anormal.

¿Cuáles son los síntomas?

Ahora que sabes de qué se trata y cuáles son sus posibles causas, es hora de que conozcas sus respectivos síntomas. Debes saber que, de presentar algunos o la mayoría de estos, debes acudir inmediatamente a tu médico; además, es uno de los principales factores de infertilidad femenina. Así que presta cuidadosa atención a lo siguiente:

  • Dolor intenso  justo antes de presentarse tu menstruación.
  • Cuando esta por fin llega lo hace con dolores muy intensos y constantes.
  • Los sangrados menstruales son más abundantes.
  • Cuando mantienes relaciones sexuales sientes un dolor muy agudo.
  • Dolor lateral y frontal en la espalda antes, durante y después de la menstruación.
  • Ganas de orinar constantes días después de terminar tu ciclo menstrual.

Pero, ante todo, el principal síntoma es la dificultad para quedar embarazada.  Como el endometrio no está en donde debería, la placenta no se desarrolla y el cigoto no puede alojarse allí. De igual manera, y dependiendo en la zona en donde se ha implantado, el endometrio puede obstaculizar el desplazamiento de los espermatozoides hacia las trompas de Falopio, impidiendo que lleguen estos al óvulo.

Esta dificultad para quedar embarazada normalmente viene acompañada de dolores de cabeza, fiebre y vómitos constantes. Sin embargo, debes saber que algunas veces no presentan síntomas algunos (si es que no estas intentando quedar embarazada), es por esta razón, que solo acudiendo a un especialista podremos diagnosticar si se trata de este problema.

¿Cómo se diagnostica?

Una vez que acudas a tu médico de cabecera comenzará el proceso de diagnóstico, antes de detallártelo te exhortamos y recordamos que debes acudir a una consulta con tu ginecólogo al menos una vez al año. Tomado en consideración esto, pasemos a conocer cómo se diagnostica.

  • Exploración física: Mediante una exploración física de rutina es posible diagnosticar si sufres de este problema. Sin embargo, en algunas ocasiones no es tan sencillo, a veces es necesario extraer tejido endométrico y realizar las respectivas pruebas para confirmar las sospechas.
  • Observación de la cavidad abdominal: Mediante ecografías, resonancias y en inspecciones por laparoscopías (exploración por medio de tubos de fibra óptica) también es posible su diagnóstico. Pero una valoración más segura solo es posible por medio de los últimos 2. La ecografía, en algunas oportunidades, no puede detectar cuerpos endométricos de escaso tamaño.

Para contribuir con su diagnóstico, deberás tomar detallados apuntes que escribirás semanas antes de acudir a tu cita con el doctor, de esta manera, agilizaremos su evaluación y podremos comenzar con su tratamiento cuanto antes.

Pero antes de proseguir con estos, debes saber que existe una escala de medición luego que se ha detectado un proceso endométrico irregular en tu organismo, este es: mínimo (de 1 a 5 puntos) leve (entre 6 y 15 puntos) moderado (que oscila entre 16 y 40 puntos) y por último el grave (más de 40 puntos). Es por ello, que su respectivo tratamiento operará en función a qué tan avanzado se encuentre en tu organismo.

¿Cómo se trata?

Existen varios recursos para minimizar las dolencias y, aún más importantes, para permitir que la mujer quede en estado. Para los casos de mínimo y leve son:

  • El doctor puede remover quirúrgicamente el endometrio adherido y, de esta manera, permitir que la mujer pueda concebir. Las posibilidades pasan de un 0 por ciento a un 50 por ciento de quedar embarazada.
  • Este proceso va acompañado de la ingesta de medicamentos que ayudarán a que puedas quedar embarazada. Estas posibilidades se incrementan si aún no superas los 35 años de edad.

Para los casos de moderado a y grave, el doctor puede intentar la cirugía laparoscópica que no te asegurará nada. Debes intentar concebir por un lapso de 6 meses luego de haberte hecho la operación. Si no has tenido éxito, deberás probar con la fertilización in vitro o la inseminación artificial.