Número 136

Encuesta

UNA BUENA HIDRATACIÓN
En los recién nacidos, la deshidratación es un problema muy grave y que se puede dar con relativa facilidad: el 80% de su organismo está formado por agua, que pierde con mayor facilidad que los adultos. Por eso, es muy importante que en verano, cuando las temperaturas son muy altas, vigilemos mucho al bebé. Para evitarlo, sigue estos consejos:
Además, es bueno que conozcas los síntomas de la deshidratación: poca orina, de color amarillo oscuro, labios y piel secos, ojos hundidos, ausencia de lágrimas y fontanela hundida (el hueco de la cabeza). Si a tu bebé por algún motivo le ocurre, acude inmediatamente al médico y en el trayecto dale a beber cucharaditas regulares de suero oral (de venta en farmacias) o prueba a amamantarle.
CUIDADO CON EL SOL
Los pediatras, ante la creciente evidencia de los efectos perjudiciales que los rayos ultravioletas tienen sobre la piel recomiendan evitar la exposición al sol de los recién nacidos y bebés menores de cinco meses, cuya piel es especialmente sensible.
EL CALOR
PICADURAS DE INSECTOS
Sus primeras vacaciones
Si pensáis aprovechar unos días de vacaciones y queréis iros fuera de vuestra ciudad, primero consultarlo con el pediatra.
¿Mar o montaña? Respecto al lugar para viajar, montaña o playa, da lo mismo siempre que tengáis en cuenta los consejos anteriores y que la localidad elegida cuenta con una buena y cercana asistencia sanitaria. Si viajas por Europa, solicita en las oficinas de la Seguridad Social la tarjeta europea de enfermedad que cubre la asistencia sanitaria durante la estancia. Si viajas a otros países, en estas mismas oficinas te informarán de los acuerdos que tiene España con esos países para la asistencia sanitaria. También tienes la posibilidad de contratar un seguro privado de forma eventual.
Medio de transporte. Los más cómodos son el tren y el automóvil. En este caso, el bebé debe ir siempre sujeto en su silla de seguridad, que para un recién nacido tiene que ser del grupo Grupos 0 y 0+, colocada de "espaldas a la carretera". Para viajar en avión, las compañías aéreas recomiendan esperar a que el niño tenga al menos una semana. En este caso, para evitar que el cambio de presión le moleste, conviene que el niño mame o tome el biberón en el momento del despegue.
El aire acondicionado, ¿sí o no?
Una duda muy extendida de los padres en verano es si pueden usar el aire acondicionado en casa con un recién nacido. Lo ideal es ponerlo en marcha cuando el bebé no está, refrescar la estancia (a unos 22º es una buena temperatura) y entonces llevar al niño a ella. En cualquier caso, no debemos exponerlo nunca al chorro de aire de forma directa ni someterlo a cambios bruscos de temperatura: los bebés son muy susceptibles a las variaciones térmicas.
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