Madres Tóxicas: cómo su influencia afecta la vida de sus hijos.

Ser madre es una de las etapas más maravillosas para una mujer, es la emoción de esperar con ansias durante nueve meses para dar vida a un ser humano y traerlo al mundo, después de un periodo de cuidados en la alimentación, cambios físicos y hormonales, que dan como resultado un bebé a quien debes proteger y amar.

El papel de una mamá es fundamental, se trata de ser un ejemplo a seguir, es acompañar en el camino a su pequeño y guiarlo con valores, con principios para que crezca siendo una persona respetable en la comunidad. Pero ¿qué pasa cuando no asume este papel en la vida del niño? Cuando no le brinda enseñanzas positivas, y perjudica su crianza.

Estas son las madres tóxicas, las que no son un ejemplo para ellos y causan que desde pequeño se desarrollen actitudes negativas en él, como conductas controladoras, pasivas o sexistas, generan daños en su trato con los demás, en su desempeño académico, o en sí mismo. Los daños de una mala influencia afectan de muchas formas su estilo de vida.

Entre sus actitudes nocivas podemos encontrar algunas como: querer tener el control total de la vida de su hijo, tomar decisiones por él y manipularlo para que acepten su punto de vista, también están las madres muy celosas que no quieren “compartirlo” y lo manipula haciéndolo pensar que nadie es suficientemente bueno para él, esto incluye amistades y relaciones sentimentales.

Características de las madres tóxicas 

madres tóxicas

Es muy importante que sepas identificar las conductas que hacen de una mamá una persona dañina para quienes la rodean; al darte cuenta de la situación en la que estás puedes pedir ayuda para detenerla y reemplazar toda esa negatividad para que sea realmente un hogar. Algunas de sus características son:

  • Son controladoras 

Se presenta cuando la madre quiere verse como la “máxima autoridad” y quiere tener el control total de la vida, impidiendo que piensen por si mismos o que tomen una decisión. Cuando no están conscientes de la situación les parece que es una actitud normal, pero no lo es.

Ser criado de esta manera causa muchos problemas de autoestima e inseguridades, también impide que puedan tener relaciones interpersonales y que puedan comunicarse y expresarse con los demás

  • Son indiferentes

Contrario a las madres que son controladoras, la actitud de estas mujeres hacia sus hijos es totalmente desinteresada, y no debe confundirse con ser permisiva. Se percibe cuando es indiferente a educarlos, a pasar tiempo con ellos o a compartir sus intereses.

En consecuencia, puede ocasionar el “síndrome del emperador” a su hijo (cuando el niño actúa como maltratador a su familia); y problemas de ansiedad, inseguridades y frustración durante la vida adulta. 

Actitudes tóxicas sobre los roles de género 

Actitudes tóxicas sobre los niños

Se detecta cuando una mamá educa a su hija para que tenga una conducta pasiva y sumisa ante lo hombres. Para ellas ese debe ser el papel de una mujer, ignoran cuando su hija no está de acuerdo y la manipulan haciéndole creer debe actuar de esa forma, que su único rol debe ser como ama de casa, y encargarse solamente de las tareas del hogar.

  • Ilusionar acerca de “el hombre perfecto” 

Esto tiene mucho que ver con la característica anterior, esta se presenta cuando la madre es estricta con su hija sobre no permanecer en la soltería y que es indispensable tener que vivir junto a un hombre.

Les enseñan que estar solteras debe ser motivo de frustración, tristeza y baja autoestima. Lo cual trae como consecuencia que se involucren en relaciones abusivas solo por el hecho de no quedarse solas.

  • Desconfianza excesiva 

Es cuando una mamá tiene una conducta sobreprotectora, lo que las lleva a prohibirle amistades a sus hijos solo por “como perciben a esa persona” o por su apariencia física.  Toda esa desconfianza genera en el niño tristeza y frustración, y a su vez, hace que los niños aprendan a esconder su círculo social o una relación sentimental, hasta que finalmente tomen la decisión de aislarse por completo de su familia.

Las madres con esta característica tienen una mentalidad discriminatoria, y no aceptan que nadie entre en la vida de su hijo o hija sin aprobarlo previamente.

¿A qué se debe su personalidad? ¿Amor o egoísmo?

que es una persona toxica

Se podría decir que todas estas actitudes negativas de la madre tienen una causa en común: el amor a sus hijos. Pero no se le puede llamar amor esta serie de conductas asfixiantes que dolo daña el autoestima y la personalidad del niño.

El “amor” que sienten estas mujeres es egoísta, es destructivo para la relación madre-hijo y para llevar una comunicación adecuada.  Esto es muy grave teniendo en cuenta la influencia que dan a un menor cuando está apenas en edad de desarrollo, y cuando se está conociendo a sí mismo.

Detrás de toda esa personalidad nociva, hay una mujer insegura y que no se valora a sí misma, que siente que mantener ese control llena el vacío que tiene y que así va a asegurar su futuro sin afrontar su mayor miedo: quedarse sola.

También es común su obsesión por las metas que no alcanzaron y que esperan que el hijo “no cometa su mismo error”.  Cuando actúan de esta manera no les importan los deseos de sus hijos, no les dan opciones, solo los visualizan como pudo haber sido ella en el pasado.

¿Cómo enfrentar a una madre tóxica?

Debes darte cuenta de que no puedes seguir viviendo así, no es sano para ningún ser humano. Nadie más que tú sabes los daños que causa, las marcas que ha dejado en tu vida; allí es cuando te das cuenta de que eres una persona libre y capaz de tomar sus propias decisiones, de que tienes derecho a decir “no” cuando no estés de acuerdo con algo.

Es necesaria la honestidad, y optar por la comunicación, por el dialogo. No debes dejarte convencer por la “victimización” de tu madre, tienes derecho a ser feliz. Es recomendable buscar un especialista si las cosas no mejoran, para que los ayude a reconstruir el vínculo madre-hijo, esencial en nuestra vida.