¿Qué es la monitorización fetal?

Luego de que se ha producido el proceso de fecundación, comienza la carrera para que se produzca el nacimiento del bebé. Este proceso está sometido a pruebas que se aplican para controlar todos los factores que intervienen durante el embarazo; una de las pruebas más exhaustivas que suelen realizarse es la monitorización fetal ¿Pero de qué se trata? ¿Para qué se hace? ¿Cómo se efectúa? El día de hoy  conocerás con nosotros todos estos detalles.

Se emplea mediante un dispositivo que es capaz de determinar y registrar los latidos de nuestro bebé. Además de ello, también puede suministrarnos diferentes informaciones que giran en torno a qué tan saludable se encuentra él allí adentro.

Pero no solo se centra solo en nuestro hijo; además de esto, también se realiza este proceso para determinar las condiciones de nuestro entorno uterino para así precisar con detalle qué tanto falta para que ocurra el parto. Se trata de un mecanismo no invasivo e indoloro que corre por parte de un cardiotocógrafo.

¿Cómo se hace la monitorización fetal?

Es procedimiento  muy sencillo. Muchas mujeres suelen preocuparse por qué tan invasivo puede resultar, también se dejan llevar por rumores sobre de que se trata de una experiencia poco agradable. Para alejar estas falsas informaciones, te hablaremos cómo se lleva acabo:

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      Primero que nada, cuando la mujer llega a la consulta, lo que hace es recostarse sobre una camilla. Los doctores te recomendarán que deberás llevar ropa holgada que no te apriete tanto. Debes seguir este consejo para potenciar que los resultados de la prueba sean 100 por ciento verídicos.

2Luego de que ya se acomodado en la cama, se le coloca una cojín en la zona derecha para desplazar el útero a la izquierda; esto se hace porque las mediciones ecográficas suelen penetrar con más facilidad por este lado. Se aplica gel conductor en la zona que, por lo general, suele ser ligeramente frío.

3Luego de que la pomada se ha aplicado se sitúan en tu abdomen sensibles electrodos que están conectados a la máquina cardiotógrafa; son a través de estos que se pueden captar los latidos de nuestro bebé. Sumado a estos electrodos, ocasionalmente se suele colocar una especie de banda en forma de cinturón que potenciará los resultados de la prueba.

4 Finalmente los datos son transmitidos en tiempo real en la pantalla del monitor; hay algunos equipos que van proyectando en un papel las variaciones cardiográficas del bebé. Pasado el tiempo necesario  para comprobar que todo está en orden, te quitan los aparatos y todo termina allí.

Como verás los temores son solo infundados. No sentirás ningún tipo de dolor cuando estés en medio de la prueba y tu bebé tampoco notará que está ocurriendo algo fuera de su lugar de reposo. Ya que has conocido para qué se realiza, pasemos a detallarte que otras cosas puede detectar.

¿Para qué se realiza?

Ya hemos hablado que la prueba se realiza, en primera instancia, para medir la evolución cardiológica del bebé. A través de esta, podemos medir qué tan saludable se encuentra y si posee los requerimientos mínimos para que se pueda producir el parto.

En paralelo, esta observación también puede reflejar la frecuencia, duración e intensidad de las contracciones. Al contraponer estos dos elementos, sabemos cómo el feto las está tolerando y un estimado de cuándo podría efectuarse el parto.

Estos datos son indispensables para el médico pues solo mediante ellos puede programar la cita para que se efectúe el nacimiento de nuestro hijo. Si hay ausencia de uno de estos datos luego de 30 minutos, el doctor recurrirá a:

  1. Hacer que ingieras líquido
  2. Hacer que comas un alimento ligero
  3. Hacer que comas un alimento con alto contenido de azúcar.

Todos ellos ayudan a estimular la actividad fetal y, de seguro, ya el doctor podrá notar que el monitor le empieza a suministrar datos fiables. Si sigue habiendo ausencia de información no debes preocuparte. El médico intentará la estimulación acústica mediante otro aparato para lograr que nuestro bebé se mueva para, de esta manera, poder materializar los datos.

Ocasionalmente, si hace falta, el especialista opta por una monitorización interna. Se realiza con el mismo aparato y se introduce una sonda que llega hasta la cabeza de nuestro hijo para poder medir a cabalidad sus latidos. Pero no debes preocuparte pues esto solo sucede en casos extremos. Aunque, al igual que el primer procedimiento, es indoloro tanto para ti como para tu bebé.

¿Cuándo se realiza?

Debes saber que este procedimiento solo se efectúa poco antes de que tu hijo nazca. Aunque las fechas varían en todas las mujeres y atienden a la evolución que han sostenido durante todo el embarazo, generalmente se realiza en la semana 40. Sin embargo, y para medir con más atención el progreso del bebé, hay doctores que la recomiendan luego de la semana 38.

Este procedimiento se llevará a cabo hasta que el médico considere que el feto y tu útero ya cuentan con las condiciones apropiadas para soportar un parto. Se realizarán semanalmente y los datos obtenidos le ayudarán al especialista en establecer un calendario certero para el nacimiento.

¿Existen riesgos durante el proceso?

Te decimos que, además de otras pruebas invasivas, la radiación no se utiliza durante este procedimiento. Es decir, que estaremos salvaguardadas de sus dañinos efectos secundarios. Como ya te lo hemos explicado, al ser el procedimiento no invasivo, no te ocasionará efectos adversos.

Sin embargo, hay algunas circunstancias externas que escapan del procedimiento. Lo primero es que algunas correas utilizadas para los monitores son algo incómodas, algunas pueden llegar a molestarte por el rose constante con tu piel. De igual manera, debes saber que tendrás que quedarte lo más rígida que puedas para poder obtener resultados 100 por cientos verídicos.

Con el monitoreo vaginal es diferente, puedes llegar a presentar cuadros de infección a pesar de que los instrumentos estén estelerizados. Pero estos solo son menores y se suelen tratar rápida e indoloramente. De igual forma, tu hijo puede presentar una infección superficial en el cuero cabelludo que el médico tratará con antibiótico.

Solo resta decirte que aleja todos los miedos y nervios. Si tú estás relajada tu bebé también lo estará.  Solo considera que, luego de esto, es posible que sepas con certeza cuándo se celebrará la llegada de tu hijo.