Sufrimiento Fetal: Problemas que pueden existir en el embarazo

El embarazo de la mujer es una etapa de su vida en que presta toda su atención, amor, cariño y cuidado para la formación del bebé en su vientre, es el ser al que espera con mucha alegría. Por lo tanto, esos cuidados para el bienestar de la madre y su hijo comienzan desde las primeras semanas de gestación, ya que el feto está propenso a sufrir algún accidente o daños causados por dolores o estrés acumulado, creando complicaciones para el trabajo de parto o la muerte.

¿Qué ocasiona el sufrimiento fetal?

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Esto sucede cuando se altera significativamente el intercambio de oxígeno entre la futura madre y el feto mediante la placenta, lo cual dificulta la ingesta del alimento necesario para lograr desarrollarse. El sufrimiento fetal se evidencia en los monitores, cuando los médicos reconocen que se ha alterado la frecuencia cardíaca al revisan el seguimiento o control del parto.

Las medidas a tomar por los especialistas suelen ser colocarle más oxígeno a la mujer, un cambio de su postura, o en última instancia, extraer al bebé lo más pronto posible. Posteriormente, suele utilizarse el test de Apgar (examen que se realiza al bebé recién nacido, toma en cuenta la frecuencia cardíaca, el esfuerzo respiratorio, entre otros) para determinar su estado de salud y los daños que tuvo a causa del sufrimiento fetal, y así prevenir consecuencias más graves por la pérdida de oxígeno.

Las causas del sufrimiento fetal pueden ser…  

     

La alteración que ocurre en el intercambio de oxígeno entre la madre y su bebé pudo generarse debido a diferentes factores, entre ellos tenemos:

 Causas Placentarias: 

Son los cambios o alteraciones que ocurren en la placenta, estos van desde infartos a placenta previa.

Causas Maternas:      

Estas se refieren a la alteración de la calidad que tiene la sangre que llega al bebé y que produce una pérdida de la contribución transplacentaria de oxígeno, sus variables son:

  • Hipoxia Materna: Es la deficiencia de flujo placentario de oxígeno debido a insuficiencias respiratorias, cardiopatía o anemia.
  • Hipotensión arterial: Es la pérdida de flujo de sangre arterial maternal que se dirige a la placenta.
  • Hipertensión Arterial: Tanto a hipertensión arterial inducida como la hipertensión crónica en el embarazo de la mujer puede ocasionar el sufrimiento fetal o el aumento retardado intrauterino.
  • Acidosis Materna: Esta se genera en las mujeres que tienen diabetes insulinodependientes. Además, los trastornos metabólicos y la disminución renal dan origen a acidosis por agotamiento.

Causas Funiculares:

El mantenimiento del intercambio metabólico entre la futura madre y su bebé requiere de la sangre que corre por el cordón umbilical. Se pueden notar cambios bruscos cuando el cordón tiene un nudo, cuando el cordón está roto, o cuando el feto tiene una vuelta al cuello.

Causas uterinas:   

La existencia de una malformación uterina o un tumor pueden originar el sufrimiento fetal. En estos casos, el síndrome del decúbito suele ser el más frecuente.

 Causas fetales:

El sufrimiento fetal también se genera por las cantidades de sangre inadecuada que se trasladan a la placenta. Esto puede producir una anemia homolítica fetal causada por infecciones o incompatibilidad de Rh.

Otros factores a considerar…

Hay que tener en cuenta que los factores que causan el sufrimiento fetal son muy diversos y diferentes, y su control no es fácil para la madre. Los más frecuentes son:

  • Anemia y desnutrición en la mujer.
  • Mujeres multíparas, es decir, aquellas que han tenido más de cinco embarazos.
  • En cuanto a la edad: es más común en madres menores a veinte años y mayores a treinta y cinco.
  • Cuando la mujer sufrió de alguna caída o accidente.
  • Mujeres de estatura baja (menor a 1.50 metros).
  • Mujeres que tienen un bajo nivel socioeconómico, lo que limita que tengan atenciones y monitorios adecuados en su embarazo.
  • Cuando se tiene tumores no cancerosos en el aparato reproductor femenino, estos pueden ser miomas o fibromas.
  • Cuando se rompe prematuramente la fuente, es decir, la bolsa que contiene al bebé en la parte alta del útero.
  • Mujeres que han tenido varias cesarías.
  • Incremento de la tensión del niño debido a un parto prolongado.
  • Cuando la matriz no se forma completamente, a esto se le llama útero infantil.

El sufrimiento fetal se presenta en dos variantes:

sufrimiento del feto

Sufrimiento fetal agudo

Se genera cuando la limitación de oxigeno del bebé se altera en forma brusca. Este se detecta mayormente durante el trabajo de parto, y comúnmente es ocasionado por las contracciones a las que el bebé no ha podido adaptarse.

Esto no suele ser habitual fuera del trabajo de parto, y está asociado a una modificación en la placenta (como su desprendimiento) o un accidente con el cordón umbilical.

Cabe destacar, que durante el trabajo de parto se ejecuta un monitoreo electrónico del bebé, con el fin de detectarse antes de que pueda ser grave o peligroso para la salud, tanto para la mujer como para su hijo. Además, como consecuencia del sufrimiento fetal agudo se debe apresurar el nacimiento del bebé cuanto antes.

Sufrimiento fetal crónico

Esto se genera cuando se implementa lentamente el aporte de los nutrientes y la insuficiencia de oxígeno, para dar tiempo al bebé a adaptarse a este medio no tan favorable. También se asocia con el déficit de su crecimiento (bebés que tienen un peso menor para su edad gestacional).

En la mayoría de los casos el sufrimiento fetal es causado por hipertensión arterial, pero puede darse también por otros factores. Es importante saber que esto indica la necesidad de tomar controles más fuertes para el bebé y tratar de cambiar la causa que lo esté provocando, hasta que el bebé esté apto para nacer.

¿Cómo te puedes dar cuenta del sufrimiento fetal?

Por medio de un seguimiento periódico, a través del ultrasonido, donde puede verse el estado físico del bebé. También por el análisis de líquido amniótico para determinar si hay meconio, la sustancia que se reúne en el intestino del bebé y que revela antes de que nazca si su ritmo cardíaco se ha visto afectado.