La corioamnionitis y sus peligros para la madre y el bebé

La corioamnionitis es una infección que se da en las membranas de la placenta y el líquido amniótico. A pesar de ser poco frecuente, es una muy peligrosa afección, la cual de no atacarse con rapidez puede acarrear secuelas muy graves.

Signos y síntomas

  • Fiebre
  • Dolor o molestia en la región del útero
  • Incremento de la frecuencia cardíaca de la madre y del bebé. La mujer puede llegar a tener más de 100 latidos por minuto, mientras que el feto puede alcanzar una cantidad superior a los 160 latidos por minuto
  • Mayores contracciones uterinas
  • Mal olor, proveniente del líquido amniótico

Consecuencias

  • Puede generar en la embarazada infección en la sangre
  • Se puede originar un parto prematuro
  • Es posible que la placenta se separe de la pared del útero antes de tiempo
  • Existen mayores probabilidades de que el nacimiento se produzca por cesárea.
  • Hay peligro de sufrir una hemorragia mientras se da a luz
  • Con menor frecuencia, en casos muy graves, puede traer para el niño consecuencias nefastas, tales como: neumonía, infecciones durante el nacimiento y parálisis cerebral.

Causas

Lo más común es que se produzca por bacterias que forman parte de la flora vaginal como lo son las Streptococcus agalactiae y Escherichia coli (E. coli) .

La infección se da cuando el saco amniótico tiene un largo tiempo roto, por lo que las bacterias vaginales suben e ingresan en el útero.

Es importante tener en cuenta que la amniorrexis o rotura de aguas se puede dar espontáneamente en cualquier momento durante el embarazo y en un 10% de casos se origina de modo prematuro, situación en la que mujer debe asistir de inmediato al centro de salud, con la finalidad de que los médicos consideren si es pertinente hacerla parir o dejarla ingresada a fin de impedir o tratar con urgencia una potencial corioamnionitis.

Factores de riesgo

  • Alcoholismo
  • Anemia en el embarazo
  • Desnutrición de la madre
  • Embrazada de edad muy joven
  • Antecedentes de infecciones vaginales y urinarias
  • Las gestantes de grupos sanguíneos A y O, por causas desconocidas son más proclives
  • Presencia de enfermedades periodontales, ya que las bacterias de la boca tienen vínculos con las del tracto intestinal y estas a su vez con la ecología de la vagina.
  • Bajos niveles de Vitamina D

¿Cómo se diagnostica?

En ocasiones, puede darse un diagnostico con el mero conocimiento de los síntomas, pero otras veces es imperiosa la realización de pruebas de sangre para determinar la presencia de la infección.

Algunos especialistas sugieren la amniocentesis con la finalidad de extraer una muestra del líquido amniótico y someterla a análisis. Por el carácter invasivo de este procedimiento, solo se lleva a cabo cuando el médico lo considera estrictamente necesario.

Tratamiento

Se emplean antibióticos a la brevedad después de diagnosticarse la infección, pudiendo ser prudente adelantar el nacimiento, con el propósito de evitar peligros para la embarazada y su bebé. Además, hay posibilidades de que posterior al parto la madre requiera ingerir antibióticos.

Prevención

Para evitar esta enfermedad, se aconseja el mantenimiento de una flora vaginal óptima y una nutrición balanceada. Los médicos sugieren evitar el estrés, descansar y comer saludablemente durante el embarazo para fortalecer el sistema inmune. Sumado a esto, es importante estar atenta a cualquier potencial infección vaginal o del tracto urinario, a fin de contrarrestarla enseguida.