Vitaminas para el embarazo: El principio de la vida del bebé.

El embarazo es un periodo en la vida de la mujer en que tiene que tener mucho cuidado con lo que come, ya que debe poseer los nutrientes esenciales en su cuerpo, con alimentos que le aporten energía, minerales, y favorezcan el crecimiento de su bebé. Por ello,  es importante que se informen sobre la nutrición en esta etapa y tengan presente que las vitaminas prenatales no sustituyen una dieta balanceada, sino que llenan vacíos nutricionales y son un suplemento para la gestación.

Esto las lleva a preguntarse  ¿Cuáles vitaminas necesito? ¿Es indispensable tomarlas? En este segmento aclararemos las dudas más frecuentes:

¿Cuándo debes tomar las vitaminas prenatales?

itaminas prenatales

Durante el embarazo se debe tomar todos los días un complejo vitamínico de unos 400 microgramos de ácido fólico para que los tejidos del feto se desarrollen apropiadamente y se eviten defectos en el bebé cuando nazca. Sin embargo, si la mujer embarazada tiene problemas en su salud como desnutrición o anemia requiere minerales y vitaminas adicionales.

Además, es necesario que las mujeres que estén buscando quedar embarazas tengan una reserva de yodo y ácido fólico en su organismo; y  tener en cuenta que tomarla antes de embarazarse y en el primer trimestre disminuye hasta un 70 por ciento la posibilidad de que el bebé sufra de defectos congénitos. Lo más favorable es empezar a tomarlas dos o tres meses antes de la concepción debido a que en las primeras semanas comienza a desarrollarse el tubo neural del bebé, que se transforma en su espina dorsal y su cerebro.

¿Por cuánto tiempo deben tomarse?

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El consumo de estas vitaminas se recomienda antes, durante y después del embarazo; cuando éste culmina se siguen tomando en el periodo de lactancia, es importante consultar continuamente al médico en este proceso. Al mismo tiempo, deben tomarse diariamente y sin falta; estas incluyen mayor cantidad de minerales que los multivitamínicos promedios.­

En el primer trimestre del embarazo estas vitaminas son imprescindibles para que el bebé comience a tener un desarrollo balanceado y a medida que pasen las semanas va a necesitar cada vez más una alimentación saludable.  Así mismo, después de dar a luz tampoco es conveniente dejarlas, debido a que sigue nutriendo al bebé mediante la leche materna.

Cuando se termina el periodo de lactancia, está bien que la mujer deje de tomarlas . Por otra parte, algunas mujeres siguen consumiéndolas por los nutrientes que aportan, pero no es necesario hacerlo si no se está embarazada o planeando un embarazo, esto puede causar demasiada nutrición extra, y no necesitan las cantidades que se requieren en la gestación.

¿Se debe restringir el consumo de alguna?

No existe una vitamina que esté contraindicada, lo que debe evitarse es su consumo en exceso, que provocaría efectos secundarios; y su vez, se deben tomar bajo supervisión médica.

¿Qué hacen diferentes a las vitaminas?

Las mujeres que están embarazadas necesitan niveles más altos de vitaminas y nutrientes que los adultos promedio. La formación del bebé depende de cómo se alimente su madre. Por lo tanto, si esta tiene déficit en su salud el feto tendrá consecuencias graves, lo que hace diferentes los suplementos son su contenido de ácido fólico, calcio y hierro, el cual es superior al que tienen los alimentos y los multivitamínicos regulares. Se pueden encontrar fácilmente en farmacias, son de venta libre y algunos pueden necesitar de una receta médica.

¿Qué suplementos son los más recomendados?

 

1. Ácido fólico

La mayoría la contienen. Es la forma sintética de la vitamina B9 que previene riesgos como bajo peso en el bebé, defectos del tubo neural (que tienen consecuencias peligrosas en la espina dorsal y cerebro del feto) o un parto pretérmino (el parto ocurrido antes de finalizar las 37 semanas de gestación). La cantidad que se recomienda es de 400 microgramos, para consumir en todo el embarazo.

También se puede encontrar en cítricos, cereales integrales, verduras de color verde como acelgas, lechuga, espinaca, espárragos verdes y brócoli, legumbres y leche. Sin embargo, no es posible para el organismo absorber completamente el folato de los alimentos, por esto se aconseja tomar suplementos.

2.  Calcio

Se encarga de fortalecer los dientes y huesos, y ayuda al funcionamiento del sistema nervioso, circulatorio, y muscular. Además, la dieta de la mujer embarazada debe ser rica en calcio para prevenir el riesgo de osteoporosis en el bebé. La cantidad recomendada es de 1.000 miligramos de calcio diarios.

Se encuentra en alimentos como brócoli, yogur, huevos, leche, col rizada, leche, pescados como salmón o sardinas enlatadas, jugo de naranja, arroz, leche de soja y vegetales verdes.

3.  Hierro

También es muy utilizado para vitaminas prenatales.  El organismo lo usa para producir hemoglobina, la proteína que se encarga de trasladar el oxígeno de los glóbulos rojos a los tejidos y para la formación de los músculos del bebé.

Debido a que el volumen de sangre es mayor durante la gestación, se duplica la necesidad de que la madre lo consuma, ya que si sus niveles de hierro son bajos puede tener problemas como ser más propensa a infecciones,  que su bebé tenga bajo peso, parto prematuro o anemia. La dosis recomendada es de 30 mg de hierro diarios.

Los alimentos que lo contienen son: Legumbres como lentejas y garbanzos, carnes rojas magras, vegetales de hojas verde oscuro como acelgas o espinacas, cereales integrales y frutos secos como almendras, nueces y pistachos. Se aconseja consumir más hierro de origen animal que de origen vegetal, ya que el organismo los absorbe mejor; para este proceso se recomienda comer alimentos ricos en vitamina C.

Para concluir…

Toda mujer que planee estar embarazada o este en esta etapa debe informarse, la salud de ella y su bebé es lo primordial. Igualmente, es fundamental que siga las indicaciones de su médico, recomendaciones, lineamientos, y todo lo que conlleve tener un embarazo sano, que le de amor y satisfacción a su vida.